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Universidad de Sevilla

[Entrevista] Fernando Álvarez-Ossorio: "Lo gratificante de la Defensoría es la posibilidad de ofrecer a la US diversas vías que le permitan resolver problemas"

El nuevo Defensor Universitario tiene tres retos: Proteger los derechos para que cada sector de la comunidad universitaria pueda cumplir su misión en la Universidad. Humanizar la vida académica e ir conquistando cada vez más parcelas porque detrás de una nota o de un expediente hay una persona. Y trabajar en protocolos para crear una cultura de convivencia, lo que exige una actitud más inductiva por parte del Defensor.

¿La Defensoría Universitaria es conocida por toda la comunidad universitaria?

Pienso que sí, que la Defensoría está presente en la vida de la US y está impregnada del espíritu de mis antecesores, Ignacio Ugalde y Rosa Muñoz.

¿Qué retos más inmediatos tiene la Defensoría?

Proteger los derechos para que cada sector de la comunidad universitaria pueda cumplir su misión en la Universidad y para ello hay que encontrar esa atmósfera de aire imprescindible. Otro de mis principales retos es trabajar en crear una cultura de convivencia y eso exige que el Defensor mantenga una actitud inductiva, sacar de los casos concretos reglas generales que nos permitan desarrollar nuestras funciones en ambiente de convivencia. También persigo humanizar la vida académica porque detrás de una nota o de un expediente hay una persona. En la US ya se trabaja con esta mentalidad, pero queremos que ese espíritu invada cada vez más parcelas de la Universidad.


¿Existen en la Universidad colectivos más vulnerables?

Por supuesto que sí. Los estudiantes, el PAS y el profesorado que está empezando su carrera docente son los grupos que necesitan más ayuda y es otro de mis retos más inmediatos, dedicarle una  especial dedicación a proteger estos colectivos.


¿Y qué medidas implantará la Defensoría Universitaria para cumplir sus retos?

En primer lugar visitaré todos los centros y me entrevistaré con los decanos y/o directores, con las delegaciones de alumnos y con el personal de administración y servicios, a través de sus órganos de  representación. Otra de las actuaciones será poner en marcha una campaña de concienciación para que la Defensoría actúe desde el inicio en un caso y no al final del proceso, incluso antes de que se convierta en problema. Estoy convencido de que si asesoramos a los usuarios en el momento de la duda y los orientamos el tema no se convierte en una reclamación.


El tema del plagio ha estado últimamente muy presente en el panorama universitario…


Sí, creo que ha habido una campaña de desprestigio contra el sistema universitario y hay que tener cuidado con los ataques a la Universidad Pública. El plagio es un mal mundial que responde a una realidad social, globalizada donde no se tiene conciencia de que el trabajo de los demás hay que respetarlo. La US está trabajando en un código ético científico y en este tema somos pioneros. No podemos permitir que se nos haga daño gratuitamente. No se pueden magnificar episodios sueltos en una comunidad de 80.000 personas con la intención de hacer daños a la institución. La Defensoría puede ser un testigo del buen hacer y  la US es una universidad pública que cumple perfectamente con su misión, con independencia de que siempre se puede mejorar.

 

En primera persona:
•    Nació en Córdoba, 1966.
•     Profesor de Derecho Constitucional.
•    Casado y padre de familia numerosa.
•    Delegado de la Facultad de Derecho y representante del Cadus en los años 80.
•     Orgulloso de sus maestros, de esos que transmiten el sentido de la Universidad.
•     Un libro: Los Santos inocentes. .
•    Una película: Novecento.
•    Un lugar para perderse: una estancia de investigación en alguna universidad no española. La soledad es una experiencia.
•    Una comida: un bocata de jamón. Soy muy poco gourmet.

Esta entrevista está disponible en el número 39 de la Revista US.

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